A 103 años que el Caboclo 7 Encruzilhadas plantó
su semilla en el municipio de Sao Gonzalo, distrito de Neves, Río de Janeiro,
después de un centenario esa semilla se hizo un árbol tan grande que por más
que lo hayan destroncado de lugar todavía hay un bosque inmenso imposible de
desmontar porque ha trascendido los límites del hombre, esos árboles son tan
inmensos que traspasaron el astral, y seguirán creciendo cada día más, sus
ramas seguirán extendiéndose para todo aquel que necesite encontrar una mano
amiga o una ayuda desinteresada, ese árbol que da ayuda a todos sin distinción
de credo, idiomas o color. En honor a todos nuestros Guías, mentores, a
Fernandinho de Moraes y todos los que dieron su vida por enaltecer su Fé y por
todos aquellos que creyeron en la Libertad e Igualdad, que hoy nosotros tenemos
el compromiso y/o deber de seguir defendiendo, sabiendo que no estamos solos y
que somos más los que creemos en una Esperanza que aquellos que sólo sirven de
tropiezo por el sólo hecho de sentirse fracasados. Yo, Sacerdote de Umbanda, te
aliento por los que fueron,son y serán nuestros sucesores, dejándoles esa doctrina
que nos dejó el Caboclo 7 Encruzilhadas diciendo: "para mí no habrá camino
cerrado o imposible de abrir". En honor a mi Amada May Rosita de Oliveira
Dos Santos, más conocida como Rosita de Bará, que me guió en mis primeros pasos
en la umbanda y que del astral me sigue guiando, a ella y a todos los
Fernandinhos de Moraes, ¡¡¡FELICIDADES POR 103 AÑOS MÁS!!!
